El Greco di Tufo nace en una pequeña zona del norte de la Irpinia, en la provincia de Avellino, alrededor del pueblo de Tufo y de otros siete municipios: Altavilla Irpina, Chianche, Montefusco, Petruro Irpino, Prata di Principato Ultra, Santa Paolina y Torrioni. Los suelos arcillosos y calcáreos están atravesados por vetas de azufre, que se extrajo aquí hasta el siglo XX, y los viñedos se sitúan entre los 400 y los 650 metros. La DOC es de 1970 y la DOCG de 2003.
El pliego exige al menos un 85 % de Greco, con el resto de Coda di Volpe. Además de la versión seca hay un espumoso de método tradicional y, desde hace algunos años, una Riserva con crianza más larga. La graduación mínima es de 11,5 grados.
Es un blanco con cuerpo, amarillo pajizo intenso, con aromas de albaricoque, melocotón y almendra, y una salinidad que recuerda el suelo del que procede. Aguanta bien algunos años en botella y en la mesa acompaña pescados al horno, mariscos, mozzarella de búfala y quesos frescos.











