La DOC Aversa abarca la llanura entre las provincias de Caserta y Nápoles, en el agro aversano de Campania. La zona comprende íntegramente los municipios de Aversa, Carinaro, Casal di Principe, Casaluce, Casapesenna, Cesa, Frignano, Gricignano di Aversa, Lusciano, Orta di Atella, Parete, San Cipriano d'Aversa, San Marcellino, Sant'Arpino, Succivo, Teverola, Trentola Ducenta, Villa di Briano y Villa Literno, además de Giugliano, Qualiano y Sant'Antimo. Es una denominación dedicada a una sola uva blanca, la Asprinio, reconocida por el decreto del 31 de julio de 1993. Las superficies son pequeñas: unas 36 hectáreas, con una producción de 575 hectolitros.
Una uva, dos vinos
El reglamento prevé dos tipos. El Bianco exige al menos un 85% de Asprinio, con otras uvas blancas no aromáticas autorizadas para el resto. El Spumante se elabora con Asprinio en solitario. La graduación mínima es del 10,5%, un valor bajo que ya dice mucho del estilo: vinos ligeros, que no buscan la potencia.
La Asprinio da un blanco de color pajizo claro, con aromas de cítricos, manzana verde y hierbas, y una acidez alta. En boca es seco y fino, con un final fresco y ligeramente amargo. Las burbujas realzan su viveza, y el Spumante es la forma más directa de conocer la uva.
Cómo se bebe
No son vinos de larga guarda: el reglamento no fija tiempos mínimos de crianza, y lo mejor se aprecia en los primeros años, cuando la frescura está intacta. Se sirve fresco pero no helado, para dejar espacio a los aromas.
En la mesa
La acidez de la Asprinio pide fritos, mozzarella de búfala, pizza, marisco y pasta con verduras; el Spumante funciona bien como aperitivo. En la misma provincia de Caserta, más al norte, se encuentra la DOC Falerno del Massico; hacia la costa, al oeste de Nápoles, la de los Campi Flegrei.
