La DOC Langhe abarca todo el territorio de colinas que sube desde el fondo del valle del Tanaro hacia la Alta Langa, en la provincia de Cuneo, con Alba en el centro. Fue reconocida en 1994 como denominación amplia, pensada para acoger los vinos que no entran en las DOCG históricas del mismo territorio o que usan uvas distintas de las previstas.
El pliego admite un abanico de variedades poco habitual en el Piamonte: entre las blancas Arneis, Chardonnay, Favorita, Nascetta, Riesling, Rossese bianco y Sauvignon; entre las tintas Nebbiolo, Barbera, Dolcetto, Freisa, Pinot noir, Merlot y Cabernet Sauvignon. Los varietales exigen al menos un 85 % de la uva indicada; el Bianco y el Rosso pueden elaborarse con uvas en cualquier proporción. La graduación mínima parte de 10,5 grados, y la Nascetta del Comune di Novello es la subzona reservada a la blanca autóctona de ese pueblo.
El Langhe Nebbiolo es la versión más extendida: un tinto más ligero que el Barolo y el Barbaresco, listo antes, ideal con pasta con salsas de carne, tajarin y quesos de curación media. Los blancos, frescos y aromáticos, acompañan entrantes y pescado de agua dulce.











