La Barbera del Monferrato Superiore es la versión más estructurada de la Barbera que se produce en las colinas del Monferrato, en Piamonte: la zona abarca el Alto y el Basso Monferrato, en las provincias de Alessandria y Asti. Durante casi cuarenta años fue un tipo de la DOC Barbera del Monferrato, reconocida por el decreto del 9 de enero de 1970; en 2008 se convirtió en una DOCG propia. Las cifras son pequeñas: unas 44 hectáreas, con una producción de 1.570 hectolitros.
Una larga historia
En la «Ampelografia della Provincia di Alessandria» de Leardi y Demaria, de 1873, cuando esa provincia incluía también el territorio de Asti, se lee que la Barbera «es una uva conocidísima y una de las bases principales de los vinos del Astigiano y del bajo Monferrato, donde es autóctona y se cultiva desde hace muchísimo tiempo». La DOCG nace de esta tradición, con la idea de distinguir las Barbera destinadas a durar de las que se beben jóvenes.
Las normas
El reglamento exige al menos un 85% de Barbera; el resto, hasta un 15%, puede proceder de Dolcetto, Freisa y Grignolino. La graduación mínima sube al 13%, y el vino debe criarse al menos 14 meses, de ellos al menos 6 en barrica. No puede salir al mercado antes del 1 de enero del segundo año tras la vendimia.
El resultado es un tinto rubí intenso, con aromas de cereza madura, ciruela y especias, y alguna nota aportada por la madera. La acidez típica de la Barbera sigue bien viva y sostiene un cuerpo más pleno que la versión básica: un vino que puede mejorar en botella durante algunos años.
En la mesa
Pide platos contundentes: estofados, asados de carne roja, caza, agnolotti con jugo de asado y quesos curados. En la misma zona nacen la Barbera d'Asti DOCG y el Nizza, otras dos lecturas de la misma uva.
