Nos encontramos en las Langhe sud-occidentali, en la zona de Dogliani. El territorio está particularmente dotado para el cultivo de la uva Dolcetto y es limítrofe con la zona del Barolo, el Rey de los Vinos elaborado con el noble Nebbiolo. El Dolcetto di Dogliani fue sin embargo el vino del Presidente Einaudi, nativo de estas tierras y que dio lustre a esta parte del Piemonte.
El territorio de Dogliani, situado al pie de los Alpes Marítimos y del Apenino Ligur, está constituido predominantemente por tierras blancas bien drenadas, toba y margas calcáreas en su mayoría. El clima ventilado, fresco y equilibrado es ideal para el cultivo de la vid y en especial del Dolcetto. Esta cultivar se caracteriza por su elevado contenido en azúcar y polifenoles. Al mismo tiempo, normalmente no se distingue por su elevada acidez. Por esta razón, el vino que se obtiene de las uvas Dolcetto, generalmente no se prestaría a largos envejecimientos: pero con los adecuados aclareos en viña, con el riguroso control de temperaturas de fermentación alcohólica y maloláctica en bodega, se pueden obtener gratas e inesperadas sorpresas. Obtendremos así un vino claramente alejado de la estereotipada idea de Dolcetto simple y de fácil bebida.
Los viñedos de Anna Maria Abbona se encuentran a lo largo de las crestas colinas de Farigliano que antiguamente emergieron del mar, a una altitud de entre 500 y 550 metros. La bodega está activa desde la primera mitad del siglo pasado. La plantación del viñedo Maioli, por parte del abuelo de Anna Maria, se remonta a 1936, época en que se originó la actividad de la empresa. Posteriormente se adquirieron nuevas tierras y se plantaron otros viñedos hasta alcanzar las casi 15 hectáreas actuales. A principios de los años 90, la actual propietaria decide dedicarse completamente a la viticultura tomando las riendas de la bodega. Así Anna Maria aporta nuevas tecnologías a la bodega e introduce modalidades más modernas en la producción del vino. Dejando sin embargo que el carácter y la identidad de los vinos producidos reflejaran siempre la tradición con el máximo respeto por la uva y el territorio.
Hemos degustado por tanto los Dogliani, vinos elaborados con uvas Dolcetto en pureza.
Dogliani Sorì Dij But 2015 – 13,5%
El Sorì Dij But se produce con uvas procedentes de diversas parcelas de viñedo de más de 40 años. El rendimiento por hectárea es bajo, inferior a los 80 quintales por hectárea. La vinificación es tradicional y dura aproximadamente una semana. Tras la fermentación maloláctica, el vino afina durante diez meses en acero antes del embotellado.
De color rojo rubí concentrado con ribete ligeramente descargado, el vino manifiesta aún leves aromas fragantes y vinosos de bodega. La nariz se abre expresando crujientes notas de frambuesa, grosella, cereza y guinda. El abanico frutal deja paso a tonos ligeramente especiados. En boca predominan los componentes duros de frescura y salinidad sobre la suavidad y sobre un alcohol de todas formas bien presente. Medio el final almendrado de este vino que presenta en todo caso una magnífica bebibilidad.
Dogliani Superiore Maioli 2013 – 14,5%
Cru histórico de Dogliani, el Maioli es un pequeño viñedo de una hectárea y media plantado en un terreno muy escarpado. Orientado al sur-suroeste, el viñedo se remonta, como se ha dicho, a 1936. Rendimientos muy bajos de la uva, de unos 50 quintales por hectárea. En bodega la vinificación es tradicional y dura unos diez días. Tras la maloláctica, el Maioli afina durante 22 meses en acero antes de ser embotellado.
Rojo rubí oscuro con destellos violáceos, en el examen visual parece incluso más joven que la muestra anterior. Ataque afrutado de guinda y ciruela, al que siguen notas especiadas de canela, té negro, naranja amarga, tabaco, cuero, sotobosque, tostado de café y hierbas aromáticas de tomillo y romero. Boca amplia y dinámica, donde la mineralidad y el tanino parecen ya bien equilibrados por una notable suavidad glicérica y por un alcohol muy importante. Vino amplio, armonioso en cada uno de sus componentes y con una considerable persistencia gustativa-olfativa.
Dogliani Superiore San Bernardo 2013 – 15%
Otro cru histórico de Dogliani, que se remonta a 1943, el San Bernardo es un pequeño viñedo de una hectárea orientado al este-sureste. Como el Maioli, también el San Bernardo tiene rendimientos de solo 50 quintales por hectárea. La vinificación es tradicional y dura una docena de días. Tras la maloláctica, el San Bernardo afina durante 24 meses en grandes barricas de madera antes del embotellado.
Viste de color rojo rubí pleno. Nariz aún cerrada, austera, evidente signo de juventud del vino. Poco a poco emergen notas florales de violeta junto a confitura de cereza, balsámicas de eucalipto, especiadas de pimienta, polvo de cacao en un cuadro de bella complejidad olfativa. Estructura gustativa profunda caracterizada por un tanino particularmente presente aunque finísimo, que se funde perfectamente con los 15 grados alcohólicos en un cuadro de gran elegancia. Cierra largo y sabroso.
¿Qué podemos añadir? Que fue un verdadero privilegio poder degustar estas altas expresiones de Dogliani, vinos más simples o más complejos según los viñedos de procedencia y en base a la duración y al tipo de crianza a los que son sometidos. Vinos en los que, en todo caso, el Dolcetto alcanza algunas de sus máximas expresiones, representando de manera egregia un territorio único.





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