Calosso es un pueblo de las colinas de Asti, en el límite con las Langhe, donde la viña cubre más del 80 % de la superficie agrícola. Aquí, y en los municipios vecinos de Castagnole delle Lanze y Costigliole d'Asti, sobrevive una uva tinta casi desaparecida en otras partes: la Gamba Rossa, llamada también Gamba di Pernice, «pata de perdiz», por el color rojo de sus raspones, que recuerda las patas del ave. Para protegerla nació en 2011 la DOC Calosso, una pequeñísima DOC del Piamonte: unas 9 hectáreas y 220 hectolitros.
Las reglas
El pliego exige al menos un 90 % de Gamba Rossa, con otras uvas tintas como complemento. Los viñedos se sitúan entre 150 y 450 metros de altitud. La graduación mínima es del 11,5 %. Hay tres tipos: el Rosso, el Passarà y el Riserva. El Rosso envejece al menos 20 meses y no sale antes del 1 de julio del segundo año tras la vendimia; el Riserva y el Rosso con mención de viñedo envejecen al menos 30 meses.
Un tinto con carácter
La Gamba Rossa da vinos de color rubí, con aromas de frutos rojos, violeta, especias y una característica nota de pimienta; el tanino es suave y la frescura buena. La larga crianza que exige el pliego redondea su estructura y le aporta complejidad.
Es un vino para descubrir en las bodegas de la zona más que en las tiendas: las botellas son pocas, y la denominación es fruto del trabajo de un grupo de productores que eligió salvar una uva histórica en lugar de sustituirla.
Entre Barbera y Moscato
Las colinas de Calosso son también tierra de Barbera d'Asti y de Moscato, y lindan con los viñedos del Freisa d'Asti y del Monferrato. En la mesa el Calosso acompaña agnolotti con jugo de asado, tajarin, bollito misto, finanziera y quesos piamonteses de curación media.

