El Vino Nobile nace en el municipio de Montepulciano, provincia de Siena, en el sur de la Toscana, en colinas de entre 250 y 600 metros de altitud. El nombre indica el pueblo, no la uva: la variedad es el Sangiovese, que en Montepulciano llaman Prugnolo Gentile, y no debe confundirse con la uva Montepulciano de los Abruzos. DOC desde 1966 y DOCG desde 1980, cuenta con unas 892 hectáreas de viñedo y una producción de 49.800 hectolitros.
Tres niveles
El Vino Nobile exige al menos un 70 % de Sangiovese, con otras uvas tintas hasta el 30 % y blancas hasta el 5 %. Envejece al menos dos años, con 12 meses en barrica y 6 en botella o 18 meses en barrica, y sale a partir del 1 de enero del tercer año tras la vendimia. La Riserva envejece al menos tres años, 12 meses en barrica y 6 en botella. En 2025 se aprobó un nuevo nivel, la Pieve: al menos un 85 % de Sangiovese, con Canaiolo Nero, Ciliegiolo y Mammolo hasta el 15 % y Colorino hasta el 5 %, y tres años de crianza, 12 meses en barrica y 12 en botella. La graduación mínima es del 12,5 %.
Las doce Pievi
El territorio se divide en 12 unidades geográficas adicionales que retoman un término antiguo para las parroquias: Ascianello, Badia, Caggiole, Cerliana, Cervognano, Gracciano, Le Grazie, San Biagio, Sant'Albino, Sant'Ilario, Valardegna y Valiano.
En la copa el Nobile es rojo rubí con tendencia al granate, con aromas de cereza, violeta, ciruela, especias y sotobosque; el tanino es denso pero elegante.
Una historia noble
Una kylix, copa de vino hallada en 1868 en una tumba etrusca cerca del pueblo, atestigua la antigüedad de la viticultura. En 789 el clérigo Arnipert donaba a la iglesia de San Silvestro en Lanciniano un viñedo en el castillo de Policiano, y un documento del 17 de octubre de 1350 fijaba las reglas del comercio del vino del distrito. A mediados del siglo dieciséis, Sante Lancerio, botiller del papa Pablo III Farnesio, lo llamaba «vino de señores», y en 1669 una delegación inglesa vino a la Toscana para conseguirlo para la corte. En la mesa acompaña carnes rojas asadas y a la brasa, caza, pici al ragú y pecorinos curados. Un poco más al oeste, al otro lado del Val d'Orcia, nace el Brunello di Montalcino.

