El Barolo nace en las colinas al sur de Alba, en un territorio de once municipios que incluye Barolo, La Morra, Castiglione Falletto, Serralunga d'Alba, Monforte d'Alba y parte de Novello, Grinzane Cavour, Verduno, Diano d'Alba, Cherasco y Roddi. Obtuvo la DOC en 1966 y la DOCG en 1980. El viñedo supera hoy las dos mil hectáreas, a altitudes de entre 170 y 540 metros: la franja de colinas donde el Nebbiolo madura tarde y por completo.
El pliego admite una sola variedad, el Nebbiolo, y exige paciencia: al menos 38 meses de crianza desde la vendimia, 18 de ellos en madera, que pasan a 62 para la Riserva. La graduación mínima es de 13 grados. Desde 2010 las etiquetas pueden indicar una de las 181 menciones geográficas adicionales, los viñedos y aldeas que los productores siempre han distinguido por su nombre. El Barolo Chinato, aromatizado con quina y especias, parte de esta base pero es un producto aparte.
En la copa el color es granate con ribete anaranjado que se acentúa con los años; la nariz va de la violeta y la cereza a notas de alquitrán, cuero y tabaco. Su estructura tánica y su acidez le dan una larga vida y lo orientan hacia estofados, asados, caza y quesos curados.





