El Cannonau es la uva tinta más difundida de Cerdeña, y el Cannonau di Sardegna es la denominación que la representa. La zona de producción abarca toda la región: de las colinas del norte a las terrazas del interior y las costas del sureste. Los viñedos ocupan unas 2.120 hectáreas, con una producción de 72.910 hectolitros. Se reconoció en 1972.
Una DOC, tres subzonas y un Classico
Junto a la denominación regional existen tres subzonas históricas. Oliena, llamada también Nepente di Oliena, comprende el municipio de Oliena y parte de Orgosolo; Jerzu comprende parte de Jerzu y Cardedu; Capo Ferrato comprende Castiadas, Muravera, San Vito, Villaputzu y Villasimius. La versión Classico solo puede elaborarse en las provincias de Nuoro y Ogliastra, el corazón montañoso de la isla, y exige al menos un 90 % de Cannonau.
Muchos estilos
El Rosso y el Rosato exigen al menos un 85 % de Cannonau, con una graduación mínima del 12,5 %. El Rosato puede salir a partir del 1 de enero tras la vendimia, el Rosso a partir del 1 de abril. El Riserva envejece al menos dos años, seis meses de ellos en barrica; el Classico al menos dos años, doce meses de ellos en barrica. Hay además dos vinos de meditación: el Passito, de uvas pasificadas, y el Liquoroso, encabezado, que envejece al menos un año con seis meses en barrica.
En la copa el Cannonau es rojo rubí, con aromas de fruta roja madura, ciruela, monte mediterráneo y especias. Tiene cuerpo pleno, alcohol generoso y tanino suave.
Una larga historia
Se cree que la vid llegó a la isla con los fenicios, pero las primeras huellas escritas del Cannonau se remontan al siglo doce, cuando a los habitantes de la Ogliastra se les permitió pagar el diezmo en vino. En 1612 Martin Carrillo, visitador del rey, y en 1667 el franciscano Giorgio Aleo citan los vinos «Cañonates» elaborados en toda la isla. Gabriele D'Annunzio dedicó una oda al «nepente di Oliena». En la mesa el Cannonau acompaña el cochinillo asado, el cordero, la caza y el pecorino sardo; entre los blancos de la isla, el Vermentino di Gallura es su contrapunto.


