Castello delle Regine es una historia umbra de éxito, que en lo que respecta al vino se ha consolidado en el breve transcurso de un quindenio. Situada en la zona de los Colli Amerini, la finca agrícola se extiende por 400 hectáreas en total. Además del viñedo, se cultivan cereales y alrededor de 7000 olivos, y también se cría ganado bovino y porcino. Unas noventa son las hectáreas de viñedo.
Pasamos por su stand con el propósito de degustar el famoso Sangiovese Selezione del Fondatore, el vino emblema de la bodega. Y, de forma inesperada, degustamos nada menos que tres añadas consecutivas. Es un gran vino que fermenta en acero y que, según las añadas, madura durante no menos de 12 meses en madera (generalmente barrique). Luego reposa durante al menos otros tres años en botella, aunque, como hemos visto, en estos casos vamos mucho más allá.
Pasamos a la cata...
Sangiovese Selezione del Fondatore 2006
El vino es de color rojo rubí con destellos granate, muy luminoso y límpido. Nariz compleja y articulada, con aromas frutales de confitura de frutos del bosque, seta, helecho, luego especiados de vainilla y pimienta, regaliz para terminar con aromas tostados. En boca impresiona por su enorme estructura, con un componente fresco-tánico aún prevalente respecto a la suavidad y la alcoholicidad, con un final larguísimo acompañado de retornos balsámicos. Diría que todavía joven...
Sangiovese Selezione del Fondatore 2005
De color rojo granate, percibimos enseguida notas especiadas de pimienta negra, luego seta y sotobosque. El registro olfativo vira hacia tonos frutales maduros, enebro, tabaco dulce para terminar con notas tostadas de cacao amargo. Sorprende en el paladar por su gran suavidad, aunque la frescura, y sobre todo el monumental tanino, aún parecen prevalentes. Tanino enorme pero finísimo, de calidad absoluta: señal evidente de que el vino seguirá evolucionando durante mucho tiempo. La duración en boca del vino se mide en minutos.
Sangiovese Selezione del Fondatore 2004
Rojo granate luminoso, percibimos enseguida notas tostadas junto a la vainilla y la canela. La nariz se abre luego a notas de violeta marchita, tomillo, confitura de arándanos y eucaliptol. En el examen gustativo-olfativo destaca el equilibrio de sus componentes, aunque la punzante acidez hace presagiar para esta muestra una larga vida aún. Vino sin duda listo, pero destinado a seguir evolucionando en botella y a acrecentar su ya notable complejidad.
En resumen, diría que definir esta Selezione del Fondatore como un vino sorprendente no haría justicia a la idea que nos hemos formado. Sentiríamos ciertamente curiosidad por degustar las añadas anteriores, para entender en qué punto se encuentran en su proceso evolutivo. O quizás, dentro de algunos años, las mismas añadas que hemos probado hoy.





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