Alezio es un pueblo del interior de Gallipoli, en la vertiente jónica del Salento, provincia de Lecce. La DOC que lleva su nombre, reconocida en 1983, comprende todo el término municipal de Alezio y Sannicola y parte de los de Gallipoli y Tuglie. Es una denominación muy pequeña: unas 4 hectáreas de viñedo inscrito, con una producción de 110 hectolitros.
Las reglas
Rosso y Rosato comparten la misma base: al menos un 80 % de Negroamaro, con Malvasia Nera, Sangiovese y Montepulciano hasta el 20 %. La graduación mínima es del 12 %. El Rosso Riserva envejece al menos dos años y no sale antes del 1 de noviembre del segundo año tras la vendimia.
El Rosso es rubí intenso, con aromas de fruta roja y negra madura, ciruela, especias y una nota terrosa, suave y cálido en boca; la Riserva añade tabaco y cuero. El Rosato, de color cereza, apuesta por la cereza, la fresa y la granada, fresco y salino.
Una tierra de paso
La zona está habitada desde el Paleolítico, y las dominaciones sucesivas marcaron su desarrollo: los griegos la vida política y cultural, los longobardos la agricultura. Tras el declive bizantino y la llegada de los normandos se convirtió en una circunscripción del Reino de Sicilia; las provincias instituidas por Federico II con el Liber Augustalis de 1231 siguieron vigentes hasta la unificación italiana, en 1860, y en la segunda mitad del siglo trece la zona pasó al Reino de Nápoles bajo los Anjou. A lo largo de los siglos la tierra se cultivó para el sustento y para pagar los impuestos, animando el comercio local.
En la mesa
El Rosato acompaña la cocina marinera de Gallipoli, las sopas de pescado, el pescado azul y las verduras rellenas; el Rosso, las carnes a la brasa, los ragús de carne, las albóndigas en salsa y los quesos curados como el pecorino. Entre las demás denominaciones del Negroamaro en Apulia está Copertino, un poco más al norte.
