El Valle d'Itria es la meseta de la Murgia meridional, en Apulia, famosa por sus trulli, sus muros de piedra seca y los pueblos blancos de Alberobello, Locorotondo, Cisternino y Martina Franca. Es una tierra más fresca y ventilada que el resto de la región, y por eso siempre ha tenido vocación de vinos blancos. La indicación geográfica típica Valle d'Itria, nacida en 1995, abarca las provincias de Bari, Brindisi y Tarento, con unas 138 hectáreas inscritas y una producción de 4.340 hectolitros.
Una IGT para todas las uvas de Apulia
El Bianco, el Rosato y el Rosso pueden usar en cualquier proporción las uvas autorizadas en las tres provincias, también en versión de aguja o abocada. Cuando en la etiqueta aparece el nombre de una variedad, se necesita al menos un 85 % de esa uva; también pueden indicarse dos variedades, la primera del 50 al 85 % y la segunda del 15 al 50 %. La graduación mínima es del 9,5 % y no hay crianzas mínimas.
Las uvas del valle
Entre los blancos la lista incluye las uvas históricas de la zona, como Verdeca, Bianco d'Alessano, Minutolo, Maresco, Marchione y Bombino Bianco, junto con Fiano, Greco, Malvasia, Chardonnay y otras. Entre los tintos están Primitivo, Negroamaro, Susumaniello, Ottavianello, Malvasia Nera, Uva di Troia, Aglianico y varias variedades internacionales.
La gama es muy amplia: además de los vinos tranquilos hay Spumanti blanco, rosado y tinto, vinos de uvas sobremaduradas, es decir de vendimia tardía, y Passiti blanco y tinto.
Blancos frescos del Sur
Los blancos del valle, sobre todo de Verdeca, Bianco d'Alessano y Minutolo, son ligeros, frescos y aromáticos, con notas de flores, cítricos y hierbas: vinos de aperitivo, de crudos de mar, de orecchiette con grelos y de quesos frescos como la burrata. Los tintos acompañan bombette, embutidos y carnes a la brasa. Más al norte, en la provincia de Foggia, Apulia tiene otra denominación histórica: el San Severo.


