Si también vosotros, como yo, habéis tenido una etapa en vuestra vida en la que os sentisteis fascinados por el esoterismo, esta botella no os dejará indiferentes.
La bodega en cuestión ha elegido como logo el cuadrado mágico que aparece en las iglesias medievales de gran parte de Europa, con la inscripción "sator arepo tenet opera rotas", una forma palíndroma cuyo significado parece ser "el sembrador guía con cuidado el carro", con referencia probable al arado.
Si se encuentra en una iglesia, la alusión a la figura de Cristo es una hipótesis plausible; en la etiqueta de una botella, ¿cómo no pensar en un vínculo casi religioso del hombre con la tierra y con el fruto que de ella nace?
Si la bebida en cuestión es el vino, el juego está hecho. A estas alturas es mejor abrir la botella para no verse sorprendido por una crisis mística, si no en el camino de Damasco, en alguna carretera de la provincia de Pisa.
Ah, casi lo olvidaba: las sorpresas de la etiqueta no han terminado.
A un lado figura el coupage y, junto a un predominante 85% de Sangiovese, la variedad reina de la Toscana, aparece en el restante 15% otra variedad elegida reina de su territorio; hablo del trentino Teroldego, que tiene en la Piana Rotaliana su terreno de elección, pero que también está admitido en los reglamentos de los Doc de Toscana, Marche, Sardegna y Lombardia.
Pero pasemos al producto en la copa, el verdadero protagonista.
Desde el punto de vista visual, ninguna de las dos variedades posee una carga antociánica capaz de teñir la copa, pero el color rubí brillante es verdaderamente emocionante.
En el análisis olfativo, los aromas se presentan caracterizados por notas de frutos rojos maduros y en aguardiente, sobre todo la marasca propia del Sangiovese, y notas especiadas y pimienta aportadas por el Teroldego, bien integradas entre sí gracias también a una ligera crianza en barricas pequeñas de roble de segunda y tercera uso, que otorgan suaves notas tostadas y pueden recordar al capuchino y al tabaco.
En boca los aromas presentes en la copa retornan como sabores, acompañados de una agradable sensación táctil dada por los taninos suaves y sostenidos por una buena acidez, que hace olvidar por completo que se está ante un vino de 14 grados de alcohol; larga es la persistencia gustativa.
Excelente también la relación calidad-precio: hablamos de un vino por menos de 10 euros. Quien desee degustarlo no tendrá más que ponerse en contacto con los distribuidores presentes en su territorio, detalladamente listados en el sitio web de la bodega.
Para beber con carnes rojas o pecorinos stagionati toscani, a ser posible en buena compañía y ante un panorama impresionante.





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