El Trebbiano d'Abruzzo es el compañero blanco del Montepulciano: misma región, mismos viñedos de colina en las provincias de Chieti, Pescara, Teramo y L'Aquila, desde las colinas cercanas a la costa hasta los valles interiores. La denominación se reconoció en 1972 y durante décadas identificó un vino sencillo y abundante, hasta que algunos productores demostraron cuánto podía durar y madurar en botella.
El nombre abarca en realidad dos variedades: el Trebbiano d'Abruzzo propiamente dicho, que estudios recientes relacionan con el Bombino bianco, y el Trebbiano toscano, más extendido y productivo. El pliego los admite juntos o por separado para al menos el 85 % del vino, con otras uvas blancas locales como complemento. El Superiore tiene reglas más estrictas de rendimiento y graduación; la Riserva exige al menos dieciocho meses de crianza.
Amarillo pajizo, aromas de flores silvestres, manzana y almendra, acidez fresca y cuerpo medio: en las mejores versiones evoluciona hacia notas de miel y frutos secos. Acompaña pescado del Adriático, brodetto, verduras rellenas y quesos frescos.







