Ortona es una ciudad portuaria de la costa adriática de los Abruzos, en la provincia de Chieti, rodeada de colinas de viñedo que bajan hasta el mar. La denominación Ortona, reconocida en 2011, comprende todo el término municipal y es diminuta: unas 4 hectáreas inscritas. Nace para dar nombre propio a los vinos de una de las zonas históricas de la viticultura de los Abruzos.
Dos vinos, dos variedades
El Bianco exige al menos un 70 % de Trebbiano, abrucés o toscano; puede salir a partir del 1 de enero tras la vendimia. El Rosso exige al menos un 95 % de Montepulciano y sale a partir del 1 de marzo. La graduación mínima es del 12 %.
El Bianco tiene aromas de flores blancas, manzana y cítricos, con la salinidad que aporta el mar cercano. El Rosso es pleno y frutal, con cereza negra, ciruela, especias y tanino suave.
Una historia de comercio
Al historiador griego Polibio, que vivió entre el 205 y el 123 a. C., se le atribuye el primer testimonio sobre los vinos de los Abruzos, en el relato de las hazañas de Aníbal tras la victoria de Cannas del 216 a. C. A partir del siglo trece los testimonios se multiplican: en agosto de 1200 un acta notarial establecía en Venecia una «colleganza», un contrato comercial entre Venecia, Ancona, Ortona y Eslavonia. Entre finales del siglo dieciocho y mediados del diecinueve era famosa la «lagrima rossa di Ortona», y en 1836 el barón Giovanni Nicola Durini escribía que los vinos de Ortona eran «los mejores de la provincia y de los Abruzos».
En la mesa
El Bianco acompaña el brodetto a la vastese, el pescado del Adriático, las scrippelle y los quesos frescos; el Rosso, los arrosticini, el cordero, el ragú y el pecorino curado. Para los vinos más difundidos de la misma provincia están las DOC regionales Montepulciano d'Abruzzo y Trebbiano d'Abruzzo.

