Si estáis en Roma, después de un día entre monumentos y museos no os perdáis una cita con uno de los alimentos callejeros más placenteros de todos.
El filetto di Baccalà in Pastella.
Son varios los lugares, de la más auténtica romanidad, verdaderas instituciones, donde entre una broma y una carcajada esperáis vuestro turno para que os sirvan, envuelto en papel de estraza, un Filettone di Baccalà crujiente y dorado frito al instante en grandes sartenes de aceite hirviendo.
Elegid una de las muchas plazuelas que se abren ante vuestra vista y disfrutad de vuestro filetto.
Os parecerá estar en el rodaje de "Del Marchese del Grillo" y no dejéis de acompañar esta delicia, hay bastantes Enoteche en los alrededores, con un buen vino en maridaje podríais adquirir el "Est! Est!! Est!!! Di Montefiascone" de la Azienda Trappolini di Viterbo. Agradablemente fresco y salino, de mineralidad envolvente con claros ecos de melocotón amarillo, es perfecto para mitigar la untuosidad del filetto y abriros a los placeres de una cocina romana poco refinada pero rica en sabor e historia.
Si en cambio, una vez en casa queréis intentar recrear para vuestros amigos este trozo de Street Food, aquí tenéis la receta:
Preparación:
600 gramos de Filetti di baccalà
100 gramos de harina
agua mineral con gas
pimienta
aceite de semillas
1. Sumergir el baccalà durante 24/48 horas en agua para desalarlo completamente cambiando el agua cada 7-8 horas como máximo.
2. Limpiar el baccalà y lavarlo bajo el agua, escurrirlo bien y cortarlo en tiras de unos 2 cm de ancho. Dejarlo reposar en un colador para que pierda todo el agua en exceso.
3. Preparar la pastella mezclando con un tenedor la harina y tanta agua como sea necesaria para obtener una mezcla lisa y sobre todo ni demasiado líquida ni demasiado blanda. Basta introducir el tenedor en la mezcla y comprobar que, al sacarlo, la pastella cueste deslizarse sin quedarse pegada y del mismo modo no resbale como agua para saber cuándo está lista.
4. Poner a calentar el aceite en una olla alta, tomar los filetti di baccalà y verterlos en la pastella girándolos continuamente; una vez que el aceite esté hirviendo (pero no quemado) sumergirlos suavemente y dejarlos freír durante unos 10 minutos girándolos con un tenedor.
5. Escurrirlos sobre papel absorbente o papel de estraza y servir calientes.
Que este maridaje pueda deleitar vuestros paladares, os espero en el próximo maridaje comida vino.





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