La DOC Alcamo nace en las colinas que van de Alcamo a Calatafimi Segesta, entre las provincias de Trapani y Palermo, en el oeste de Sicilia; con el tiempo la zona se extendió a los municipios vecinos. El área histórica conserva la mención Classico. Reconocida en 1972, cuenta con unas 160 hectáreas de viñedo y una producción de 9.900 hectolitros.
El Bianco de Catarratto
La tradición de la zona es blanca. El Bianco exige al menos un 60 % de Catarratto, con Ansonica, Chardonnay, Grecanico Dorato, Grillo, Müller-Thurgau y Sauvignon hasta el 40 %; el Bianco Classico, elaborado solo en la subzona histórica, sube al menos al 80 % de Catarratto. Están además los blancos varietales, cada uno con al menos un 85 % de la variedad indicada: Ansonica, Catarratto, Chardonnay, Grecanico, Grillo, Müller-Thurgau y Sauvignon. Del Bianco derivan también el Spumante y la Vendemmia Tardiva.
Tintos y rosados
El Rosso exige al menos un 60 % de Nero d'Avola, aquí llamado también Calabrese, con Cabernet Sauvignon, Frappato, Merlot, Perricone, Sangiovese y Syrah hasta el 40 %. El Rosso Riserva envejece al menos dos años, 6 meses de ellos en barrica, y no sale antes del 1 de diciembre del segundo año tras la vendimia. Los tintos varietales son Cabernet Sauvignon, Calabrese o Nero d'Avola, Merlot y Syrah; completan la gama el Novello, el Rosato, de cualquier proporción de las uvas tintas autorizadas incluido el Nerello Mascalese, y el Rosato Spumante. La graduación mínima es del 11 %.
El Bianco de Catarratto es amarillo pajizo con reflejos verdosos, con aromas de flores blancas, cítricos y hierbas, fresco y salino; el Rosso de Nero d'Avola tiene fruta roja madura, especias y tanino suave.
En la mesa
El Bianco acompaña la cocina marinera de la zona de Trapani, del cuscús de pescado a las sarde a beccafico; el Rosato, la pasta con verduras y el pescado azul; el Rosso, las carnes a la brasa y los quesos sicilianos como el pecorino. En la misma costa occidental están los vinos de la DOC Marsala, y en el interior de Palermo los de la DOC Monreale.
