La DOC Biferno toma su nombre del río que atraviesa Molise y baja hacia el Adriático. La zona comprende una cuarentena de municipios de la provincia de Campobasso, desde la capital hasta Larino, Guglionesi, Campomarino y Termoli en la costa. Reconocida por el decreto del 26 de abril de 1983, cuenta con unas 48 hectáreas y una producción de 2.950 hectolitros.
Una viticultura antigua
La vid es conocida en esta zona desde la época de los griegos, con un vino llamado Paetrutianum, y Plinio habla de un vino famoso elaborado con una vid llamada pumula. En la Edad Media el cultivo se consolidó a la sombra de los castillos feudales. En 1836 Giuseppe del Re escribía que los viñedos, «casi todos plantados en colinas y cerros», sumaban 56.948 moggi, unas 4.000 hectáreas, con diversas clases de uvas que maduraban en momentos distintos.
Las normas
El Rosso y el Rosato tienen la misma base: del 70 al 80% de Montepulciano, del 10 al 20% de Aglianico y otras uvas tintas hasta el 20%. El Rosso puede ser también Superiore y Riserva; la Riserva se cría al menos tres años y no sale antes del 1 de noviembre del tercer año tras la vendimia. El Bianco se elabora con un 70-80% de Trebbiano Toscano y otras uvas blancas. La graduación mínima es del 10,5%.
La Montepulciano da al Rosso color, fruta negra y suavidad; la Aglianico aporta tanino y acidez, y con la crianza de la Riserva notas de especias y cuero. El Rosato es fresco y afrutado, el Bianco ligero y sápido.
En la mesa
El Bianco acompaña el pescado de la costa de Termoli y las verduras; el Rosato, los embutidos y la pasta con tomate; el Rosso, el cordero, las carnes a la brasa, los cavatelli con ragú y quesos como el caciocavallo. Al otro lado de la frontera, al norte, se encuentra la DOC Montepulciano d'Abruzzo; al sureste, en Apulia, la de San Severo.
