Todos nosotros, atraídos de alguna manera por el vino, por los vinos, querríamos ir a los lugares donde nacen. Hablar con las personas que los hacen nacer, caminar por los viñedos donde maduran los racimos, ver las bodegas donde los mostos fermentan y los locales donde los vinos se refinan. En definitiva, conocer los terroir que otorgan unicidad a los vinos que nos gustan. No siempre es posible, por diversas razones.
Creo sin embargo que los viticultores que respetan el viñedo, la vid, la uva y el territorio al practicar su idea y su sentimiento del vino logran transferir todo esto a la botella y hacernos partícipes a través de su líquido contenido.
Vittorio Mattioli, agricultor y viticultor en Terzo la Pieve, Spoleto, elabora diferentes vinos.
Yo he probado su "Vino Rosso della casa". Al ser un vino de mesa no indica en la etiqueta ni la añada ni las variedades de uva. Nos dice sin embargo que el vino se ha obtenido de uvas de baya roja fermentadas durante seis días con sus hollejos con levaduras propias, sin control de temperatura. Reposa un largo período en barrica de cemento vítreo y se embotella sin adición de sulfitos.
El vino no ha sido filtrado; a la vista se presenta sin embargo límpido y bastante transparente. Rubí tendente al granate, refleja la luz de manera viva. Los arcos en las paredes nos indican una buena densidad.
En nariz es intenso de fruta roja, cereza sobre todo, entera y crujiente. Al agitar la copa se revelan notas animales de cuero que permanecen luego en segundo plano y otorgan profundidad al vino. Vuelve luego prepotente la cereza, esta vez en aguardiente, pero la sensación no es la de un vino evolucionado o viejo, sino complejo y fascinante.
En boca entra suave casi dulce, lo que hace pensar en una cierta sobremaduración de las uvas, luego una acidez casi nerviosa le da vigor y hace intuir un buen porcentaje de Sangiovese. El final es casi amargo, mientras en retronasal regresa amplificado todo lo que se había percibido por vía directa. Buena persistencia aromática para un vino que expresa una fuerza terruñera pero es al mismo tiempo refinado.
Está bueno ahora, pero puede tranquilamente reposar un par de años en bodega.
Para probar con norcineria umbra o toscana, ragù di cinghiale y para quienes fuman con un buen Antico Toscano.





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