Aprender del vino es lo que siempre he hecho: se descubren territorios, filosofías empresariales, variedades de uva distintas, así como distintas son las huellas que dejan cuando se degustan.
Más allá de la teoría, palpar el trabajo arduo pero lleno de satisfacciones que existe detrás de la botella es tan importante como emocionante.
Nunca dejaré de viajar por el vino.
Tenuta San Guido, la excelencia en Bolgheri
Bolgheri, lo recuerdo con cariño, pensando en cuánto camino he recorrido desde allí y cuánto me queda por recorrer. En particular, visité una de las bodegas más queridas (y quizás también envidiadas) del panorama vitivinícola italiano, desde el momento en que su vino asomó tímidamente al mercado. Entré casi de puntillas en Tenuta San Guido, observando ese rincón del paraíso donde el vino y la naturaleza son protagonistas, para no perder ni un solo detalle. Bolgheri, territorio que incluso los profanos del vino asocian con productos de prestigio, fue en su día un páramo desolado. El Marqués Nicolò Incisa della Rocchetta me contó con extrema amabilidad la extraordinaria historia de este terroir y del camino que recorrió el Cabernet Sauvignon para convertirse en Sassicaia.
Mario Incisa della Rocchetta, el marqués del vino
El Marqués Mario Incisa della Rocchetta, llamado cariñosamente el padre del Sassicaia, intuyó que aquel territorio donde se producían vinos para uso local era en realidad una zona rocosa especialmente vocada para el cultivo de la vid, y para demostrarlo plantó barbados de Cabernet Sauvignon inspirándose en Burdeos.
El Marqués no era en absoluto ajeno al mundo del vino: se licenció en Agronomía y publicó también un libro, un verdadero himno a la naturaleza.
Trabajar respetando el territorio y aprovechando también la experiencia campesina puede indicarnos el camino correcto para lograr un equilibrio adecuado del viñedo. El título del libro reza así: "La terra è viva. Appunti di scienza contadina per una via italiana all'agricoltura biologica".
De vino familiar al éxito
Experimentar en Italia con una variedad (Cabernet Sauvignon) que en aquella época no estaba tan extendida como hoy dio sus frutos. El vino que se obtenía satisfacía los cánones del Marqués, quien continuó la producción aunque solo fuera para uso familiar.
La crianza jugó entonces un papel fundamental, ya que otorgó equilibrio y complejidad a aquel vino joven que se consumía únicamente en familia.
La producción aumentó hasta el punto de que muchas botellas comenzaron a comercializarse a partir de 1968.
En 1977, en Londres, se degustaron más de doscientos vinos a base de Cabernet Sauvignon, y entre las muestras en cata se introdujo también el Sassicaia. Destacó entre los demás y el éxito quedó asegurado. Posteriormente, Angelo Gaja declaró: "el Sassicaia es el primer vino italiano que ha hablado una lengua extranjera".
Sassicaia, entre reconocimientos y polémicas
Robert Parker, nombre de gran resonancia en el mundo del vino, clasificó el Sassicaia entre los vinos más notables que había degustado en su carrera. Este reconocimiento recayó en particular sobre la cosecha de 1985, que según el crítico situó a Italia al nivel de Francia.
En los últimos meses el vino ha sido objeto de polémica precisamente en referencia a los elogios de Parker. Ha sido calificado como vino "parkerizado", es decir, creado a medida para los paladares de ultramar. La polémica surgió sobre todo en torno a un evento de Slow Food Italia dedicado al Sassicaia.
¿No sería que la protesta no iba tanto dirigida al Sassicaia en sí, sino más bien a criticar eventos que siempre tienen como protagonistas a los vinos de renombre y no a productos "menos conocidos"?
Los pequeños productores y artesanos del vino participan en eventos y seminarios de muchas asociaciones y, de todos modos, ir a espiarlos en el viñedo y en la bodega es aún más gratificante.
Conocer de cerca, o a través de las asociaciones, a los vinos de renombre nos permite palpar de primera mano la historia de la calidad del vino italiano.
Sassicaia cosecha 2013
En la producción de la Doc Bolgheri Sassicaia, el Cabernet Franc interviene en un 15% junto al Cabernet Sauvignon. Ambos disfrutan de un terroir de prestigio: 75 hectáreas caracterizadas por zonas calcáreas ricas en piedras y rocas arcillosas como el Galestro. La crianza del vino se confía a barricas de roble francés durante un período de 24 meses, con posterior afinamiento en botella.
La cosecha 2013, de inconfundible color rubí, se manifiesta en nariz con aromas mentolados y sensaciones frutales que recuerdan a las pequeñas bayas del bosque. La vainilla en el fondo completa el perfil olfativo.
Noble desde el color hasta la persistencia gustativo-olfativa, el Sassicaia es un vino toscano que viste a la francesa.
No solo Sassicaia
El maridaje entre Cabernet Sauvignon y Merlot da origen en el año 2000 a Guidalberto, "el segundo vino" firmado por Tenuta San Guido, que puede apreciarse también en su juventud. En las primeras cosechas el Sangiovese participaba también en el blend, variedad presente en el ensamblaje de las Difese, vino de mesa de extrema suavidad.





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