Rosazzo es una colina de los Colli Orientali del Friuli, en la provincia de Udine, coronada por una antigua abadía. La denominación comprende parte de los municipios de San Giovanni al Natisone, Manzano y Corno di Rosazzo, y es muy pequeña: unas 18 hectáreas y 320 hectolitros. Hasta 2011 era una subzona de la DOC Colli Orientali del Friuli; ese año se convirtió en una DOCG autónoma, dedicada a un solo vino, el blanco.
Un coupage friulano
El Rosazzo es un blanco de varias uvas, en la tradición de los grandes coupages del Friuli. El pliego exige del 50 al 60 % de Friulano, del 20 al 30 % de Sauvignon, del 20 al 30 % de Chardonnay y Pinot Bianco, hasta un 10 % de Ribolla Gialla y hasta un 5 % de otras uvas blancas. La graduación mínima es del 12 %. El vino envejece unos 18 meses y no sale antes del 1 de abril del segundo año tras la vendimia.
El resultado es un blanco con estructura y longitud: el Friulano aporta cuerpo y su característica nota de almendra, el Sauvignon aromas herbáceos y frutales, el Chardonnay y el Pinot Bianco redondez, la Ribolla frescura. Con algunos años en botella gana complejidad.
La abadía y sus vinos
La abadía de Rosazzo, construida entre 1068 y 1070, ha sido siempre el centro de la producción de vino de la zona, y conserva los documentos que cuentan su historia. En uno de ellos, del 20 de enero de 1341, el patriarca Bertrando amenaza con la excomunión a unas personas que, tras ocupar un bosque de la abadía, no querían plantar viñas en él. En 1420 el territorio pasa a la República de Venecia, que favorece sus exportaciones. En 1483 Marin Sanudo escribe en su Itinerario por la tierra firme que en Rosazzo hay «perfectísimos vinos», e incluso «los mejores de Italia».
En la mesa
El Rosazzo acompaña platos de pescado con cuerpo, mariscos, carnes blancas, jamón de San Daniele, frico y quesos de curación media como el Montasio. Entre los blancos friulanos, es el contrapunto del Collio, al otro lado del límite provincial.


