A menudo tenemos una idea y luego nos lo pensamos dos veces autocensurándonos por considerarla demasiado banal; otras veces nos frenan la escasez de recursos económicos y donde eso no basta, en Italia se encargan la burocracia y los impuestos.
El consejo de hoy es inténtenlo y crean en ello, ¡los emprendedores del futuro podrían ser ustedes! Los italianos son un pueblo que a lo largo de la historia ha visto sucederse genios, grandes innovadores, creativos, artistas y excelentes empresarios; pero hoy corremos el riesgo de penalizarnos a nosotros mismos y quedarnos atrás.
¿Alguna vez han pensado en innovar en el mundo del vino?
No necesariamente en el proceso productivo o en el cultivo, podría estar ahí su idea ganadora, y quizás es algo sencillo en lo que siempre han pensado, como por ejemplo ¡un lugar donde guardar el vino!
Pues bien, estamos a punto de hablarles de BYO Wine Rack! Fundado gracias a capitales recaudados una vez más mediante el Crowdfunding y la plataforma Kickstarter, (igual que Melanie Brown), es básicamente un expositor personalizable y modular a su gusto.
"Transforma un accesorio de cocina normal y estático en un punto focal dinámico": ¡nos parece exagerado! En la práctica podrán construir un expositor simplemente encajando las distintas piezas, igual que ocurre con un puzzle, y darle a la estructura la forma que deseen y la capacidad que quieran.
Fácil de montar y poco voluminoso, estará disponible inicialmente en los colores rojo, azul cobalto y grafito, que naturalmente podrán combinar para crear un expositor multicolor.
Obviamente es desmontable y recombinable para darle "cada día" una imagen diferente (¡sin duda nosotros adoramos pasar el día desmontando y volviendo a montar expositores!).
La idea nace de la creación de expositores de madera encolados y pintados, "no era fácil, no era elegante" describe el fundador, Nick Puglisi, un ingeniero mecánico que ha invertido esfuerzo y entusiasmo en este proyecto para poder diseñar su carrera y apostar por el mundo del diseño. ¡También sueña con poder enseñar en el futuro a los adolescentes cómo trabajar la madera!
Las recompensas para los donantes más generosos son "piezas" de BYO Wine Rack, que en menos de un mes logró recaudar el dinero necesario para el start-up y cuyo fundador prevé poder enviar las primeras piezas antes de octubre de 2015.
En mi opinión es una idea banal, pero si él ha conseguido reunir más de 3000 dólares en un mes con esto, ¿por qué no intentarlo?




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